Los músicos y su director regresaron a Tucumán con la certeza de haber superado las expectativas. "Fue fantástico", resume Gustavo Guersman. Luego enumera las iglesias, teatros y salas que muchos sólo conocían por referencias. O el hecho de haber tocado junto a obras de los artistas más importantes de la historia.
"En Nápoles, por ejemplo, íbamos por la calle y veíamos el nombre de la Orquesta en afiches por todos lados, junto a la Sinfónica de Rusia, o a Martha Argerich. Son cosas muy estimulantes para los chicos", resalta el director, también emocionado. La publicidad que menciona es la del prestigioso festival de la Associazione Scarlatti.
"Lo que vivieron es un estímulo muy importante para sus carreras, quedamos todos muy contentos, con contactos y proyectos para el futuro. Sólo se pueden contar cosas buenas, y este es el motor y el combustible para el futuro de la Orquesta", refleja Guersman, quien también cuenta que pudieron darse el gusto de pasear por Venecia en góndolas.
"Sólo habrá que saber aprovechar al máximo esta experiencia", asegura con orgullo.
Sin fisuras en la organización
"La organización de todo es muy diferente a la nuestra, que es típicamente argentina... Desde el recibimiento hasta cada detalle estuvo cronometrado y establecido. Nos alojamos en hoteles hermosos, conocimos lugares increíbles y pudimos conocer, pasear un poco y comprar algunos regalitos", ponderó Cecilia Iriarte.
Un repertorio bien argentino
La Orquesta Juvenil llevó a Italia un repertorio exclusivamente formado por obras de autores argentinos, como "Navidad nuestra" y "Misa criolla", de Ariel Ramírez, o el "Ave María", de Astor Piazzolla. Interpretaron también minués de Juan Bautista Alberdi y el "Lamento criollo" y "Quechua", de Luis Gianneo, un compositor ligado a estas tierras.
Las escalas y los invitados del viaje
La Orquesta, que estuvo dirigida en Italia por su fundador Emir Saúl, recorrió Roma, Nápoles, Carpi, Pavia, Perugia y Udine. Tuvo como invitados a los tenores Fernando Chalabe y Alejandro Alonso, y a Gustavo Guersman como concertino. Allá se les sumó el Coro Costanzo Porta di Cremona, formado por 20 cantantes.